Definitivamente la web 2.0 ha traido un cambio brutal en el poder unidireccional que las empresas tenían hasta ahora. El consumidor y la red han sido capaces de invertir esa tendencia, han tomado el microfono y no tienen ningún problema en gritar a voces lo que no les gusta de las empresas.
Si no, que se lo digan a Ikea , a Air Europa, que sufrieron su versión española del “Dell Hell” de Jarvis.
Por otro lado, y como parte de ese cambio de poderes, las organizaciones han tomado conciencia del conocimiento que se puede obtener de consumidor. El crowdsourcing ha llegado.