De casta y pura tendríamos que considerar a la organización de los Juegos Olímpicos de Pekín (China). En un comunicado publicado recientemente por la agencia oficial Xinhua informa que: “Los actos íntimos de los amantes serán clasificados en primer lugar por las computadoras como secuestro o robo, ya que están programadas para responder a violaciones del espacio privado y los denunciarán al centro de mando”
Esto quiere decir que, cualquier persona que se bese delante de una cámara de vigilancia durante la celebración de los Juegos Olímpicos, es susceptible de ser visitada por la policía y considerar el acto como una “violación al espacio privado”.
¿Cómo lo controlarán?. La organización va a desplegar un total de unas 200.000 cámaras de vigilancia. Eso si, nos lo harán saber mediante la señalización de las zonas con señales bilingües con la representación de un “ojo negro”.
Desde aquí solicitamos que el acto de besar se convierta en deporte olímpico.
Visto en El País.